Bajo la apariencia de una amistad superficial a menudo nos parecen indignos de confianza, tememos que chismeen a espaldas de nosotros, que menosprecien nuestro trabajo y que secretamente quieran quitarnos nuestro empleo, o algun lazo en el cual dependamos de alguien. Estos sentimientos conflictivos se basan en el miedo, cuando el miedo desaparece surge una relacion de respeto mas intima, empiezas a ver que un compañero de trabajo pertenece por naturaleza al circulo de confianza de la gente que solo quiere lo mejor para ti, en el fondo desea tu felicidad suprema porque todos nosotros pertenemos a un solo flujo de vida.
Del mismo modo que la intimida implica cierta comprensión de ti mismo tambien implica que tienes que elegir. Cada vez que estableces contacto con una persona tienes la opcion de compartirte sinceramente. permitir que alguien te vea tal como eres depende de ti. se abre toda una gama de opciones y la primera es con quien quieres compartirte, la intimidad no es abrirse indiscriminadamente a todo el mundo y en todas las situaciones. Existe una tendencia natural que nos atrae hacia ciertas personas. A veces las personas que te atraen no parecen muy dignas de tu confianza y tienes la necesidad de sentirte seguro (nadie quiere sentirse rechazado por la persona que mas apresia sobretodo si la intimidad involucra lo fisico).
Que tal si compartes tus mas intimos secretos y te responden con un “dios mio eso es espantoso alejate de mi!!”… si un dia te sientes muy cerca de alguien y recuerdas algo que te hace sentir culpable (tal vez te acordaras que cuando tenias 10 años sacabas dinero de la billetera de tu papa para comprar algo) y te surge la necesidad de confesar esta culpa para poder borrarla, te duele que aunque han pasado muchos años la culpa no ha desaparecido, te atreves a expresar lo que sientes? Corres un riego al intimar; y es un riesgo de doble filo porque solo alguien digno puede decirte “entiendo, no te juzgues tan duramente estoy seguro que tu padre te perdonaria si lo supiera pues después de todo te ama”. Estas son palabras muy sencillas pero muy poderosas, pues, confortan el corazon y nos hacen ver en realidad que tan inútil es la culpa, y que la fuente de este poder curativo casi mágico es simplemente la confianza que ponemos en la intimidad. Sin embargo el otro filo de la navaja es la posibilidad de que este mismo poder se vuelva en tu contra; asi que uno debe elegir sabiamente usando la intuición para saber con quien compartir nuestras cosas, ya sea con un amigo o con algun miembro de la familia, tambien esta la cuestion de sentirte seguro con lo que vas a contar, si la otra persona se siente tan culpable como tu aunque sea de otra situacion y se juzga a si misma no puede ayudarte a superar tu propio juicio.



